La mejor página siempre es la siguiente.

El jueves pasado terminé de leer un libro. Cerré la última página, lo dejé sobre la mesa y permanecí unos minutos sin hacer nada.
Me suele ocurrir muchas veces. Ese momento de reflexión después de acabar una historia que ha estado a tu lado unos días, unas semanas o incluso más tiempo. No necesito empezar inmediatamente otro libro. No lo necesito. Me gusta dejar que la historia siga caminando un poco dentro de mí, recordar algún personaje, volver a una conversación o pensar en ese final que todavía sigue dando vueltas por mi cabeza.
En ese momento íntimo levanté la vista y miré la estantería. Allí seguían esperándome decenas de libros. Algunos llevaban meses. Otros, años. Todos parecían decirme lo mismo:
«Todavía nos queda un camino por recorrer.»
Y eso mismo siento al terminar este primer mes de nuestra nueva etapa en Un ratito de libros.
Durante estos cuatro domingos hemos vuelto a abrir la puerta de este rincón. Hemos recordado bibliotecas, libros inolvidables y a las personas que, casi sin saberlo, despertaron en nosotros el amor por la lectura. Y mientras escribía estas líneas me daba cuenta de que, en realidad, todos esos recuerdos tenían algo en común: ninguno hablaba únicamente de libros. Todos hablaban de personas, de momentos y de emociones que siguen acompañándonos muchos años después.
Ojalá alguno de estos domingos consiga despertar algo que quizá lleves tiempo guardando. Tal vez vuelvas a leer más. Tal vez escribas unas líneas. Tal vez te apuntes a un club de lectura. O quizá simplemente recuperes ese libro que lleva años esperándote en una estantería. Cualquiera de esas cosas ya habrá merecido la pena.
Yo seguiré haciendo lo mismo que llevo haciendo desde hace muchos años: leer, escribir, equivocarme, descubrir autores y compartir contigo aquello que consiga emocionarme. Porque, al final, este blog nunca ha tratado únicamente de libros. Ha tratado de las personas que un día encontraron en ellos un lugar donde detenerse un rato, pensar, sonreír o, simplemente, sentirse un poco mejor.
—¡Diego! ¿El café se te va a enfriar? Tienes el desayuno en la mesa desde hace un buen rato… —escuché desde el salón. Era la voz de mi mujer, que me invitaba a compartir el desayuno con ella.
Sonreí, cerré el libro y pensé que todavía quedaban muchas historias por descubrir.
Gracias por caminar a mi lado durante este primer mes. Gracias, de corazón, por regalarme unos minutos de tu tiempo cada domingo. Octubre ya nos está esperando y tengo la sensación de que lo mejor de este viaje todavía está por escribirse.
Un abrazo.
Diego Santos
La puerta sigue abierta en: http://www.diegosantosmarquez.com
10 Comments
Buenos días.
Cada libro es una historia vivida que nos introduce en el personaje que nos nos identifique y que nos ausenta del mundo cotidiano.
¡Sigamos viviendo muchas historias!
Feliz domingo
Gracias Miguel. ¡Un abrazo!
Gracias a ti.Diego por compartir cada domingo tu pasión por los libros y por la lectura.A seguir leyendo y compartiendo!un abrazo
Gracias Helena. ¡Un abrazo!
Cada domingo espero con ilusión este ratito que compartimos y te doy las gracias por ello. Un saludo.
Gracias Mercedes. ¡Un abrazo!
Muy bien Diego. Mucho animo.
Feliz domingo.
Gracias Juan José. ¡Un abrazo!
La lectura mejora la comunicación y se adquieren conocimientos. Gracias Diego por compartir estos ratitos.
Gracias Pilar. ¡Un abrazo!
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