Las cartas que nunca debimos leer.

Hoy quiero presentarte a un hombre y a una mujer. Seguramente los conoces.

Él se llamaba Benito. Ella, Emilia.

Quizá así no te diga demasiado. Si añado Pérez Galdós y Pardo Bazán, la cosa cambia. Entonces aparecen los libros, los retratos antiguos, los manuales de literatura y dos de los grandes nombres de nuestras letras.

Pero hoy no quiero hablarte del Galdós de Fortunata y Jacinta, ni de la Pardo Bazán de Los pazos de Ulloa. Hoy quiero hablarte de Benito y Emilia.

Porque se escribían cartas.

Y aquellas cartas nos permiten descubrirlos de una manera muy diferente. Lo que comenzó desde la admiración literaria fue adquiriendo con el tiempo un tono cada vez más íntimo y apasionado. Entre aquellas líneas había literatura, naturalmente, pero también cariño, deseo, encuentros, desencuentros, celos y esa complejidad que suelen tener las relaciones cuando quienes están detrás dejan de ser dos grandes escritores y vuelven a ser simplemente un hombre y una mujer.

Emilia utilizaba apelativos que hoy cuesta imaginar cuando contemplamos aquellos serios retratos en blanco y negro. Galdós podía ser su «miquiño mío», su «monín» o su «Pánfilo de mi corazón». Y algunas de las cartas alcanzaban un tono amoroso y erótico que seguramente sorprendería a quien solo conozca a Pardo Bazán por los libros de literatura.

Quizá por eso me resulta tan fascinante leerlas. Durante unos minutos desaparecen don Benito Pérez Galdós y doña Emilia Pardo Bazán y aparecen Benito y Emilia, dos personas que se buscan, se quieren, discuten, se reconcilian y se escriben.

Pero esta historia guarda además un misterio.

Conservamos numerosas cartas de Emilia y treinta y ocho de ellas se encuentran digitalizadas en el archivo de la Real Academia Española. Sin embargo, de las que Galdós escribió a Pardo Bazán apenas tenemos rastro. Se conserva una misiva suya de 1883 y existe desde hace años una historia según la cual un librero madrileño aseguró haber visto casi un centenar de cartas de Galdós dirigidas a Emilia en manos de un coleccionista privado.

¿Siguen existiendo? No lo sabemos.

Quizá permanezcan guardadas en alguna biblioteca particular, dentro de una caja que muy pocas personas han podido abrir. O quizá nunca lleguemos a conocer qué escribía Benito cuando recibía aquellas cartas de Emilia.

Y precisamente ahí encuentro algo fascinante: estamos ante una conversación de la que prácticamente solo podemos escuchar una de las voces.

Por eso he titulado este artículo Las cartas que nunca debimos leer. Porque fueron escritas para viajar de una persona a otra, no para que, más de un siglo después, nosotros nos asomáramos a ellas.

Aunque reconozco que me alegro de que podamos hacerlo.

Quizá algún día aparezcan las otras. Mientras tanto, cuando volvamos a encontrarnos con Galdós y Pardo Bazán en un libro de literatura, será difícil mirarlos exactamente igual.

Gracias por compartir conmigo este ratito de domingo.

Un abrazo.

Diego Santos

La puerta sigue abierta en:

www.diegosantosmarquez.com

13 Comments

  • Helena Olaya Posted 11 de octubre de 2026 10:58

    Que interesante está correspondencia entre Emilia y Benito,las cartas nos descubren una parte más íntima y humana de los escritores.gracias,Diego por compartir estás pequeñas joyas literarias, saludos

    • Diego Santos Márquez Posted 11 de octubre de 2026 11:02

      Gracias Helena. Sí, nos muestra esa cara que no conocemos de estos grandes de la literatura. ¡Un abrazo!

  • Mercedes Posted 11 de octubre de 2026 11:00

    Muy interesante el tema de hoy, Diego. Me encantaría leer las cartas, las de Benito y Emilia, aunque es cierto que no se escribieron para que fueran leídas por personas ajenas. Un saludo.

    • Diego Santos Márquez Posted 11 de octubre de 2026 11:05

      Gracias Mercedes. Hay un libro que se titula «Emilia borriquita..» de José Ramón Fernández donde aparecen las mayoria de las cartas que ella escribió. Como se cuenta en el articulo de él solo conocemos una que se incluye en este libro. Es muy curioso, divertido, y ver a Emilia y Benito como personas con mucha afinidad. ¡Un abrazo!

  • PACO VARGAS Posted 11 de octubre de 2026 11:14

    Dos grandes de la literatura

    • Diego Santos Márquez Posted 11 de octubre de 2026 11:32

      Gracias Paco. Así es, dos grandes, grandisimo y altamente recomendable la lecura de sus libros. ¡Un abrazo!

  • Miguel Posted 11 de octubre de 2026 11:16

    Buenos días.
    Me ha parecido muy interesante el tema de hoy, no conocía esa faceta de ambos y leer esas cartas sería una auténtica maravilla.
    ¡Feliz domingo !

    • Diego Santos Márquez Posted 11 de octubre de 2026 11:29

      Gracias Miguel. Solo tenemos acceso a casi un centenar de ella, pero de él, solo se conserva una, el resto no sabemos que ocurrió, posiblemente estara en manos de algun coleccionista. El libro que he mencionado en algunas de las respuestas a los comentarios, contiene sobre 50 cartas de ella. ¡Un abrazo!

  • Lilian Posted 11 de octubre de 2026 11:43

    Super interesante Diego, la verdad ignoraba la existencia de estas cartas.. cada dia aprendemos algo nuevo…esto me lleva a una reflexión.. tal vez deberíamos volver a practicar el arte de la escritura… que todas nuestras vivencias quedan documentadas y que “ no se las lleve el viento “
    Buen domingo para todos

    • Diego Santos Márquez Posted 11 de octubre de 2026 11:44

      Gracias Lilian. Asi es, hay que practicar ese arte. ¡Un abrazo!

  • Juan José Posted 11 de octubre de 2026 11:47

    It’s love.

    • Diego Santos Márquez Posted 11 de octubre de 2026 11:51

      Gracias Juan José. ¡un abrazo!

  • Raquel Posted 11 de octubre de 2026 22:55

    Qué maravilla hoy el tema!! Precioso Escritor. Más lectura si hace falta!

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