Las Tablets y los Ebooks

Ya desde hace varios años, más de una década si no me equivoco, los libros electrónicos forman parte de nuestra vida. Un dispositivo con el que podemos leer un sinfín de libros. Después, resulta que se leen bastante menos.
No voy a hacer un alegato en contra de estos aparatos, pero si voy a seguir reivindicando el libro en papel. Sé y soy consciente que estamos en unos momentos donde la tecnología forma parte de nuestro entorno. Sin más, este mismo blog sería impensable tiempo atrás, cuando internet aún no existía.

Pero los datos que se dan con este formato de lectura no son exactos. Ni son correctos. Una revista de opinión económica, lo decía el pasado mes, no son ciertos los datos que se refleja la lectura en los libros electrónicos. Se comentaba que apenas un 25 % de libros se comercializan en este tipo de dispositivo.
Miren, tengo libro digital. Tengo en el móvil aplicaciones con las cuales se pueden leer, tengo en mi Tablet preparada para poder dejarme colar entre miles de libros. Me pasaron un “lápiz de memoria” o memoria USB, donde podría haber más de mil títulos. ¿Saben ustedes cuántos libros he leído? Uno, y otro que empecé y no puede seguir. ¡Ojo! No era por el contenido del libro. Digo todo esto, porque a esta altura de año, he leído seis libros. Sí, los cuento, los anoto, los puntúo, y a final de año me gusta ver los libros que he me han acompañado y he acariciado sus páginas. Lógicamente, me remito a los libros impresos.

Me decía el otro día una escritora en un café literario, que es muy cómodo los ebooks, porque los llevas en el bolso, y en casa no te ocupan sitio. Es cierto, pero también lo es, que me quede un poco atónito y hasta triste. No quiero llevar un libro en un bolso. Quiero llevarlo en mis manos, acariciarlos, pasar sus páginas. Y sí, quiero entrar en mi baño, en mi cocina, en mi sala de estar, en todo lo que me rodea y ver o tener a mano un libro. Sí, quiero.
Quizás algunas personas pueden pensar que soy anticuado. Posiblemente. Y lo dice alguien, que escribe y han venido muchos libros por estos sistemas. Tanto “Té Quiero”, “Té con Raúl”, como “Sorpresas te da la vida” han tenido bastante aceptación en estos formatos.

En un centro comercial el otro día un adolescente le daba “la lata” a una mujer mayor, seguramente su madre, quiero una tableta le había reiterado en varias ocasiones. Y no cesaba en su empeño. La madre, parecía no oírlo, y su respuesta era el silencio. No por ello aquel chaval se callaba.
No soy de meterme donde no me llaman, pero vi tanta presión hacia la señora, que le dije señora:

  • Yo también quiero una tableta, pero de chocolate, y si es del negro mejor.
  • Como la del barco, me dijo sonriendo.
  • Siiii – le contesté.

Y recordé, como mi madre solía esconder esa tableta de chocolate que llamaba “la del barco” (no era su nombre, así se le llamaba, al tener dibujado un barco en el envoltorio). Y la escondía, porque no le daba tiempo hacer el chocolate. Sí, yo o mis hermanos dábamos cuenta de ello. Mira que el chocolate era grueso, pero más fuerzas tenían nuestros dientes.
No te voy a preguntar por el chocolate negro, aunque si te apetece puedes contar lo que quieras de él. Pero sí te voy a preguntar por los nuevos dispositivos de lecturas.

¿Cómo los ves?
¿Acabarán con el libro de papel?

Como siempre darte las gracias por ser y estar en estos alrededores.
Hasta la próxima. Gracias.

Diego Santos Márquez

10 Comentarios

  • Cristina Publicado junio 20, 2021 1:28 pm

    Yo soy de la antigua escuela,me gusta acariciar un libro,sentir la rugosidad de sus páginas o su suavidad,oír el sonido al pasar la hoja,en fin,sentirme acompañada por un objeto que me transporta no solo con las historias que contiene,sino también con las sensaciones que me regala en el resto de los sentidos.
    Reconozco que un libro electrónico es cómodo y un buen lugar de almacenaje,pero si se acaba la batería,se acaba la lectura,eso con un libro de papel no te ocurre nunca.
    Yo dispongo de todo tipo de aparatos,pero debo reconocer,que para leer libros,prefiero siempre el papel.
    En cuanto a la tableta de chocolate,me parece un buen acompañante para la lectura de un libro 😉.
    Feliz domingo.😘

    • Diego Santos Márquez Publicado junio 20, 2021 1:39 pm

      Gracias Cristina. Muy de acuerdo con lo que nos cuenta. ¡Un abrazo!

  • Mercedes Publicado junio 20, 2021 1:51 pm

    No tengo ebooks ni tableta, no me gustan, solamente leí hace tiempo en el ebook de mi hija alguna novela, al final ella también ha vuelto al libro tradicional.La comodidad innegable del dispositivo electrónico no puede competir con la sensación de pasar las páginas, de verlo en la biblioteca y recordar por un instante su contenido y cuando lo leíste…Un saludo

    • Diego Santos Márquez Publicado junio 20, 2021 4:07 pm

      Gracias Mercedes. ¡Un abrazo!

  • Helena Olaya Publicado junio 20, 2021 1:59 pm

    En mi opinión las tabletas no fueron diseñadas para la lectura,cada vez que comienzo a leer terminado con dolor de cabeza y cansancio visual,lo mejor es un libro impreso que además no requiere energía,la tableta de chocolate en cualquier formato me gusta,con frutos secos, negro o con leche, saludo

    • Diego Santos Márquez Publicado junio 20, 2021 4:07 pm

      Gracias Helena. ¡Un abrazo!

  • Paco Vargas Publicado junio 20, 2021 7:38 pm

    La dignidad del papel no la da un libro electrónico, aunque es cierto que los ebook tienen cada día más éxito, como podemos comprobar los que escribimos y publicamos, cual es el caso del autor de este buen artículo.

    • Diego Santos Márquez Publicado junio 20, 2021 7:49 pm

      Gracias amigo Paco. ¡Un abrazo!

  • Paqui Publicado junio 21, 2021 8:21 am

    Prefiero el papel, el libro electrónico no me gusta, aunque sea más cómodo por el peso, espacio, etc., para la vista no es muy bueno.
    Creo que el libro impreso seguirá durante bastante tiempo. Esperemos que va así sea.

    • Diego Santos Márquez Publicado junio 21, 2021 4:50 pm

      Gracias Paqui. Opino igual. ¡Un abrazo!

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